¡ No sé qué rayos regalar !

//¡ No sé qué rayos regalar !

En estas fechas la gente acostumbra dar y recibir regalos y aunque nos quejamos porque se ha convertido en una excusa comercial para incentivar el consumismo desenfrenado, la realidad es que todos disfrutamos esta costumbre. Bueno, cuando nos gusta lo que nos regalan.

Regalar es un arte que no muchos dominan. Porque seamos sinceros: alguna vez recibimos algo que no tenemos ni idea donde poner, que no queremos usar o no era lo que esperábamos.

Quisiera decirles que es tan fácil como “Escoge el regalo con amor y dale al otro lo que le guste y quiera”. Por supuesto hay que regalar con amor, pero no siempre sabemos lo que le gusta o simplemente no nos alcanza el dinero para regalarle lo que quiere. En ese caso hay que esforzarse un poco más, ser prácticos y creativos.

 

Lo primero es analizar a la persona en cuestión

Personalmente no me gusta regalar bonos, por ejemplo, porque me parece que es muy impersonal, pero últimamente he cambiado de opinión en casos específicos porque sabía que a esas persona realmente iban a aprovechar y valorar ese bono. Los hice felices. Sin embargo, lo más apropiado es descifrar a las personas a las que les vamos a hacer un regalo, teniendo en cuenta que para unos es más valioso que para otros.

Según el libro de Dr Gary Chapman, Los cinco lenguajes del amor, a través del tiempo y en las diferentes culturas se han utilizado a los regalos como un factor común para comunicar amor y por eso, el lenguaje de amor No. 3 para algunas personas es recibir regalos… así se sienten amados. No tiene nada que ver con el precio sino el tiempo invertido en hacer o comprar algo especial. Aquí si cabe la frase de cajón “lo importante es el detalle”. A estas personas las pone feliz que le regalen un viaje a Cancún o una carta escrita en una servilleta de papel. Lo importante es que sienta que es para ella específicamente y que refleje el cariño y cuidado en ese artículo.

Pero no todo el mundo es así. Otras personas son prácticas y prefieren que les regalen algo que les sirva o mejor que no les den nada. Son esas personas que no se emocionan con los souvenirs o la carta escrita a mano. “Si me va a decir algo que me llame por teléfono”. Averiguar lo que le hace falta y regalárselo es el mejor detalle.

 

Los regalos sociales

¿Se acuerdan cuando las mamás dicen: hay que llevarle algún “detallito” a tu tía que nos invitó a cenar esta noche? ¡Pues tiene razón! Es de muy buena educación llegar con algo para el anfitrión cuando nos hace una invitación. Pero no es “cualquier detallito”. En este caso también hay que fijarse, no solo en la persona o familia, sino también el evento. Para estas fechas navideñas, suele ser común dar flores, cajas de galletas o chocolates, que estén en buen estado por favor. Algunos llevan vino pensando que es el gran regalo, pero hay que fijarse muy bien que no esté pasado o si es de gran reserva (que en Latinoamérica son pocos) sea de buena calidad (que suelen ser muy costosos). No importa si es barato mientras no se haya avinagrado. (esto de los vinos da para otro post).

 

Los regalos para niños

Digamos la verdad: a un niño le gustan los juguetes. Punto. La ropa y los zapatos se los dan los papás… en otra época del año. No han visto un niño debajo del arbolito navideño abriendo un caja llena de medias?  Hooo es una pijama… de muñequitos !!!  No.  Y ojalá puedan ser los regalos que pidieron o lo más parecido. (Suena como que quedé frustrada con los regalos que recibí en mi infancia. Algo así).

 

Los regalos para el jefe

Cuando son regalos formales, que sí o sí toca hacerlos, lo más apropiado es ser discretos y que sean de buen gusto. Se ve mal llegar con la botella de wiskey más cara o con algo demasiado ostentoso, sobretodo porque el jefe o superior sabe el sueldo de sus empleados. No estoy diciendo que no se pueden hacer regalos caros, sino que debe ser proporcional y justo con sus propios ingresos y la persona. Es más significativo dar un detalle práctico, elegante pero sobrio. Por ejemploooo… un tarjetero… no se, también depende de la persona. Pero sería apropiado que esté enmarcado dentro del ámbito laboral.

 

Regalar ropa

A menos que uno conozca muy bien a la persona, es mejor no regalar ropa. Puede que nos guste y le guste a la otra persona, pero con el tiempo lo más seguro es que esa prenda se quede en el armario archivada. (Ya me pasó. Me regalaron una blusa hermosa, con una tela divina pero al ponérmela me quedaba como un tamal brillante). Son muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de comprar ropa: la talla, el color, el estilo, el clima, la temporada, el uso… sumado a que definitivamente hay que probársela.

Lo mejor en este caso es regalar accesorios. Por supuesto también está sujeto al gusto de esa persona, pero es más probable que lo conserve y lo use.

 

Aparte de lo que ya sabemos… es tiempo de estar en familia, compartir, celebrar a conciencia el cumpleaños de Jesús (que es lo más importante), ser buena gente y todo todo… si vamos a regalar algo, de verdad, que sea con amor. Mucho amor. Los regalos carentes de amor son vacíos y se dañan muy rápido.

¡Y ojalá nos acordemos de darle un regalo al cumpleañero !!

By | 2017-12-15T13:14:15+00:00 diciembre 15th, 2017|Noticias|0 Comments
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